jueves, 28 de octubre de 2010

La habitación


(óleo sobre tela, 40 x 50 cm)
 

Cuando era una niña compartía la habitación con mis dos hermanas. Yo llegué a este mundo algunos años después que ellas y no había espacio para otra cama. Así que cuando mis padres se percataron que ya no entraba más en la cuna agregaron un sofá de una plaza y es ahí donde me tocó dormir.
Me fastidiaban bastante los preparativos de cada noche. Es que cuando uno tiene sueño, bueno, cuando tengo sueño quiero llegar a la cama, enseguida meterme en ella, dormirme y soñar. Pero no, yo tenía que abrir el sofá, cosa que me costaba mucho, buscar las sábanas, la frazada, la colcha y la almohada, no sin antes convencer a Pipo, mi gato negro, para que se bajara por un ratito y me dejara hacer la cama. Pipo se quedaba esperando sentadito en el piso, siguiendo todos mis movimientos y cuando estaba todo listo conmigo ya arropada, pegaba un salto y se acurrucaba a mis pies. Allí dormimos muchísimas noches, Pipo y yo.
Desde entonces deseé un cuarto para mi sola, con una cama bien grande y poder dormir desparramada en medio de ella.
Ahora tengo esa habitación con la que soñaba. Sin embargo, los otros días Naty me hizo notar que sigo durmiendo acurrucada en una punta de la cama, el resto queda intacto como recién tendido. La única diferencia es que ya no está ni Pipo ni nadie.
 
 

5 comentarios:

  1. Precioso Ana, me gusta el cuadro, parece un Van Gogh. El relato me es familiar. Un saludo.

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  2. Magnífica entrada, Ana, y te diré por qué.

    En esta, no se qué es mejor si la pintura o el texto. la primera me ha llevado directamente a la imagen del cuadro de Van Googh sobre su habitación por la perspectiva tan original y el colorido tan vibrante. Has elegido el contraste entre verdes y rojos. Todo muy logrado con ese estilo tuyo, tan personal... Y el texto, como siempre, brillante, cercano e intimista.
    Animo y saludos. Reyes

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  3. Bonita historia, me recuerda las peleas de mis hijas en la habitación que compartian. El cuadro también me gusta por su sencillez y colorido. Es cierto que recuerda el de Van Gogh.

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  4. Hola Ana, creo que ya soy la cuarta persona que te dice que es del estilo de la habitación que pinto Van Gogh, pero en la tuya los muebles no tienen tembleque, me ha gustado mucho y también el texto que la acompaña, me ha parecido muy gracioso quizás porque yo nunca he tenido que compartir la habitación, abrazos .

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  5. Me estoy poniendo al día con tantas pinturas hermosas y tus relatos excepcionales, hay que dedicarle tiempo a éstas maravillosas ventanitas virtuales....

    Hay tesoros escondidos!!!

    Que bella habitación colorida a pesar de la incomodidad del sofá cuanta calidez y travesuras habrá albergado!

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