sábado, 13 de octubre de 2012

Los Mareados

(óleo sobre tela, 50x70 cm)
To see the world in a grain of sand,
And Heaven in a wild flower,
Hold infinity in the palm of your hand
And eternity in an hour.
William Blake

Hubo una habitación y otra despedida. Y de ese fluir sucesivo que llamamos tiempo solo un mínimo fragmento, apenas dos horas que desaparecerán entre dos ausencias.
Tanta es la inquietud y el deseo de infundir sus almas que la conversación es una graciosa narración simultánea de historias. Hay urgencia de contarse cosas que no pueden perderse. Palabras, imágenes, canciones, insólitas coincidencias. Pinceladas de vida guardadas para ser compartidas cuando llegara la ocasión.
Dos horas para intentar hacer lo que nunca hicieron y lo que nunca van a poder hacer. Algo así como concentrar un posible resto de sus vidas juntos en una nada etérea, en un presente implacable.
En  esa otra despedida bailaron, y un gato los observaba. Recorrieron el cuartito azul a ritmo de bandoneón y remataron el baile con infinitos giros. Terminaron mareados, como el tango. Raros, encendidos y riendo como locos. No volveremos a vernos más, se decían a media luz, con el alma herida de amor, pesar y dolor. Hoy vas a entrar en mi pasado... entonaba el polaco Goyeneche, pero ellos nunca cantan la última estrofa.

Participación en Una idea, mucho arte
"El tango está lleno de despedidas"