miércoles, 2 de noviembre de 2011

De profesión, sastre

(acuarela sobre papel, 25 x35 cm)

participación en Una idea, mucho arte.


Cuando entró a trabajar en la antigua casa Braudo, mi padre encontró su profesión. De no haber sido así este relato no existiría, por razones obvias y otra razón fundamental. Yo no existiría. En la antigua casa Braudo, donde casualmente cada traje venía con dos pantalones, además de su profesión, encontró a mi madre. Y hasta ahora nunca se separó de ninguna de las dos.
Géneros, moldes, hilos de colores, escuadras, tijeras, agujas, alfileres, eran sus herramientas de trabajo y mis juguetes favoritos. Aprendí a contar y clasificar inventariando cientos de botones. También fui su asistente. En la larga mesa del comedor solía extender las telas que llegaban hasta el piso. Él cortaba desde arriba y yo con mi tijerita cortaba desde abajo. Claro que mi intervención le provocaba algunos dolores de cabeza.
Difícil de olvidar aquel verano cuando permití que me cortara el pelo. Hubiera deseado que toda la arena de Mar del Plata me tapara. Tendría unos quince años, pero con ese flequillo de dos, a lo sumo tres centímetros de largo, derechito, como medido con regla milimétrica, parecía de diez o menos.
Actualmente continúa aplicando los principios del buen sastre en todas sus actividades, que no son pocas. La huerta luce simpática y colorida. Plantines agrupados en progresión de talles, ataditos con retazos que flamean con el viento. Es el encargado de preparar los sándwiches triples en todas las fiestas familiares. Acomoda las capas de miga y de fiambre como si de recortes de tela se tratara. Una vez armada una pila de considerable altura, se saca el centímetro del cuello, toma medidas, obtiene el molde del sándwich, corta y así le quedan, todos igualitos.
Cuatro costuras realizadas por expertos sastres cirujanos dan cuenta de la intensidad de su vida.
Y una amorosa puntada invisible une su corazón con el mío.

21 comentarios:

  1. Cuánta ternura despliega éste relato Ana!

    Entre colores,géneros y botones, tus letras a modo de puntadas hilvanan sentimientos maravillosos que se ven plasmados en la delicada pintura...Cuántos recuerdos.

    "Casa Braudo" tuvo el honor de albergar a éste tierno Sastre Gourmet que todavía coloca su "toque de distincón" en diferentes actividades.

    Como siempre un placer enorme.

    Muchos besos.

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  2. ïntimo y conmovedor relato, Ana, cortado con precisión cirujana.

    Bendita la tela de tus palabras.

    (humm que no diera por esos sanguchitos) :)

    Un beso.

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  3. Muy emotivo Ana!Esos recuerdos familiares que quedan cosidos en el alma por la inmensa felicidad que conllevan , cuanta ternura al sacarlos y compartirlos con esa precisión , centímetro a centímetro.La acuarela es preciosa.

    Mis felicitaciones!

    Un Abrazo fuerte.

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  4. Bello, muy bello. Intimo y tierno. La acuarela me encantó, te felicito de corazón por esta entrada.

    Saludos cordiales.

    Hasta pronto ana.

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  5. Hola Ana

    Qué bonita manera de hablar de tu padre, tan lleno de amor, de cariño y afecto. Es tierno y muy dulce. Hasta lo del corte de pelo, es tierno a pesar del disguto que te llevaste. Enhorabuena por tener un padre y una familia así de estupenda.

    Me ha gustado la acuerela, con esos colores tan vivos y brillantes.

    Besotes.

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  6. Preciosa historia de amor, disfrútala. La sinceridad con que la muestras habla bien de ti. Saludos

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  7. Asomarse a lo que escribes es como adentrarse en terrenos donde la sensibilidad, la humanidad y la gracia(sentido del humor) crece por doquier.Y en medio de todo, o arriba en la cabecera, la imagen, tu pintura, que como en una sinfonía de trazos y colores va iluminando cada renglón y cada palabra. Poco a poco el "libro" se relatos se va escribiendo...

    Casi siempre parece ser que hay algo biográfico en ellos pero este llega a tocar el corazón. La inspiración está de tu parte, así que no la dejes escapar...

    ¿Mi enhorabuena, artista! Saludos y un abrazo.

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  8. sastre!! me encanta esa profesión. y es que la costura siempre ha sido mi tarea pendiente, mi frustracion. me encantaria saber coser lo suficientemente bien como para poder hacer todo lo que me gustaria ;) mi mamá si que tiene un arte especial para la costura. mientras, yo me entretengo con el pincel y los lapices de colores ;)

    un besico!

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  9. Enternecedora tu historia, Ana. Está bien que tu padre haya reciclado conocimientos de costura hacia la horticultura y la cocina. la medida y la armonía están bien en todos los campos.
    Muy alegre tu pintura en la que también están medidos colores fríos y cálidos. Un abrazo.

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  10. y Ana que lindo es tu corazón!. Esa fina puntada invisible entre él y tú me ha conmovido, será que es el mismo hilo sagrado que me une a mi padre. Los sastres ya casi no existen, así que la pintura y vuestro progenitor son un tesoro invaluable. Como todo lo que se va perdiendo, esta Obra tuya se tiñe de nostalgia, de dulce recuerdo y de los colores de la vida que te caracterizan.
    Ya ves, por aquí ando nuevamente y nuevamente se alegra mi alma al venir a visitarte. Mis besos para ti Ana querida!

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  11. ¡Qué ternura de entrada!, que dulzura he sentido en tus palabras. Como dice mi querida Eva, los sastres son pocos, la modernidad los va extinguiendo...Como amante de la pintura, me encanta observar tu creatividad con los pinceles.
    Besitos para ti.

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  12. Que bello relato has hecho de tu padre. Lo lei sin perder una palabra y la frase final"Y una amorosa puntada invisible une su corazón con el mío." Me ha hecho soltar una lágrima en recuerdo del mío al que tambien hice un homenaje en mi blog, lo encontrarás entre los primeros post con el nombre "El visionario de mi vida".
    Te dejo un beso y las gracias por tu visita y estancia en mi blog.

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  13. Pues me resulta muy hermosa tu prosa: limpia, precisa, afable y hasta sugerente. Yo recuerdo mis primeros trajes a medida. También tenían dos pantalones. El argumento de mi madre era que la tela se aprovechaba mejor de ese modo y, además, para aprovechar mejor el gasto de la cxhaqueta, que era el más grande. Para según qué cosas compruebo que no hay distancias y la pobreza se entiende bien en cualquier sitio. Un beso

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  14. Me encantó tu obra y mucho más, después de leer como forma parte de tus recuerdos y vivencias, felicidades y un beso.

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  15. endulzaste mi tarde de domingo.


    un abrazo*

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  16. Actualizando, actualizando. :)

    Un beso.

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  17. ¡Hola Ana!!!
    Que bonito es recordar ese pedazo de tu pasado.
    Es casi una prosa de esa pequeña, por ahora, historia tuya y de tus padres.
    Me ha gustado mucho leerte.
    Gracias por compartir tus letras. Te dejo mi gratitud y mi estima. Un besito y se muy feliz.

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  18. En el corazón —guarida del poema—
    perduran todos los rastros del tiempo,
    lo que se ha ganado
    y lo que sigue perdido.

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  19. Hola, tiene autor/a la pintura que aparece el sastre? muchas gracias!

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