domingo, 27 de febrero de 2011

Los pies de Don Genaro

(óleo sobre tela, 40 x 50 cm)

participación en una idea... mucho arte


Don Genaro, conocido por todos como Alberto. Hijo de Doña Genoveva Benedetta, conocida por todos como Doña Josefa. Al día de hoy nadie se explica de dónde surge Josefa pero sí de dónde vino Genaro. Doña Josefa me contó una vez que cuando nació su primer hijo se le apareció el fantasma de su padre y le ordenó que lo llamara Genaro, amenazándola con que si no lo hacía su hijo sería un infeliz toda su vida. Pero Josefa no pudo convencer a su marido y el primogénito terminó llamándose Juan. Como no podía ser de otra manera Juan fue un infeliz casi toda su vida en este mundo. Después de Juan vinieron Carmen, Ida, Marucha y cuando ya no esperaban a nadie más llegaron los mellizos. Uno se llamó Luis y el otro fue Genaro. Esta vez el padre de Josefa no intervino, pero por si acaso no quisieron volver a enojar al fantasma.
La infancia de Genaro no fue fácil. Familia de muchos hijos y poco trabajo. Josefa hacía lo que podía con los pocos pesos que Francisco, su marido, sacaba como albañil. Así que a veces no había qué comer, y Josefa trataba de engañar un poco el estómago de sus seis hijos con un poco de sopa y algún pobre guiso.
Genaro no olvida aquellos tiempos de platos vacíos.
De sus corridas huyendo con las manos cargadas de frutas que se robaba de la quinta de la iglesia, y el cura jurándole que ni Dios lo salvaría cuando consiguiera atraparlo.
De la noche de invierno en que tenían una fiesta y no tenían abrigo que ponerse. Josefa compró dos sobretoditos al turco que pasaba por la casa, que le daba a pagar en cómodas cuotas. Felices los mellizos fueron a la fiesta estrenando sus calentitos sobretodos. Pero como el cuento de Cenicienta, luego de la fiesta tuvieron que devolver los abrigos al turco.
De la tuberculosis que arrasó con los débiles quince años de Marucha, con sus sueños y sus hermosos dibujos de Sherley Temple que Genaro atesora amorosamente.
Genaro tuvo que abandonar a muy temprana edad los juegos de la niñez. Sin embargo, a pesar de los ochenta y tantos años pesando en sus deformados pies, habita en él un niño. Un niño tierno y juguetón, que sueña, que vuela con su increíble imaginación y nunca deja de sorprendernos.
Genaro, Alberto, papá, papito, mi nene lindo.

10 comentarios:

  1. Genaritos, que de golpe se convierten en "Genaros".

    Algunas infancias son más duras que otras, algunas historias nos conmueven más que otras, sin embargo surge algo tierno y balsámico de los pies de éste -hombre niño-

    Tal vez , el trabajo, la dureza, la escacez, estén reflejadas en éstas -extremas extremidades- pero también los recuerdos cálidos que matizan las vidas.

    -Temple que Genaro atesora amorosamente-

    Deberíamos atesorar los recuerdos amorosamente, para que se conviertan en "obras de arte"

    Me encantó la historia y por supuesto la pintura.

    Abrazos Ana.

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  2. Hola Ana. Una historia un poco dura, pero tu trabajo me gusta por el mensaje que transmite. con el merecido descanso para Jenaro. Un cariñoso saludo.

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  3. hola ana,una historia que refleja los duros tiempos que se vivieron en otras epocas donde al hambre y la miseria asolaban a las familias,cuantas como estas fueron las familias que en esta historia de genaro se veran reflejadas sus propias vidas de otros tiempos.

    gracias por la historia y la imgen que lo acompaña amiga,te dejo un fuerte abrazo y que pases una feliz semana!!!!

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  4. Querida Ana, pasando esta convocatoria de Una Idea, te comento esta pintura.
    Vi y comenté en el blog de Adriana el bello intercambio que han hecho: pintura, palabras, sintonía, afecto. Conservando tu estilo has creado una imagen que calza perfecto con lo que Adriana nos entrega en su blog... un ángel inédito con inéditas alas.
    Tus acuarelas están preciosas, las he observado detenidamente, me gusta muchooooo la de la casa que a penas se ve tras un árbol de pequeñas y tupidas flores!
    Muchos cariños para ti!

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  5. Sigues página a página escribiendo este "tu libro", por ahora virtual, lleno de sensibilidad, poesía, ternura e imaginación.

    Cierto que la pintura añade una nota visual que completa la historia cariñosa y nostálgica de este personaje que nos parece haber visto alguna vez, en algún sitio...

    Enhorabuena por todo y un abrazo. Reyes

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  6. historia dura, pero a la vez dulce.
    bella pintura.

    un beso*
    (y un abrazo a Genaro)

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  7. Esos pies alejados del tradicional ideal de la belleza contienen la historia que nos cuentas, la hinchazón de los tobillos, esos dedos distorsionados que se buscan, que parecen pedir amparo y que se dan calor unos a otros... es una imagen feroz, tan feroz como a veces es la vida, tan feroz como es la vida de muchos, siempre.
    Mis besos y unos guau-guau esperanzadores!

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  8. Es una historía dura, que me recuerda las que había al final de nuestra guerra civil-yo soy así de viejo-Tú oleo está muy bien con un sombreado bien realizado y además muy realista.
    Sí, es una mariscadora, la figura de mi blog. La inmensa mayoria son mujeres recias y de fuerte complexión, porque el trabajo aí lo requiere. Saludos desde España

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  9. Paso a dejarte cariños y abrazos! ¿y, más pinturas, cuando? (jeee!)

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  10. Veo...veo

    Queremos ver las manos de Ana y su mágico pincel!!!!

    Mil abrazos.

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