jueves, 20 de mayo de 2010

Pájaros


(óleo sobre tela, 50x40 cm)

Me encanta recostarme en el pasto y desde aquí, contemplarlo todo. Los árboles estirándose para alcanzar el cielo. Sus ramas balanceándose en el aire con un suave movimiento ondulante. Desde aquí puedo ver las nervaduras de cada hojita juguetona, por donde fluye la savia que les da vida. Cada tanto una bandada de pájaros sobrevuelan el espacio de mi ventana al universo.

Es aquí, recostada en el pasto, donde por un momento tomo conciencia de mi ser en este mundo, y, a su vez, de pertenecer a él.

Atrás, debajo de mí, siento la tierra que me sostiene, firme, sólida. Adelante, arriba mío, el cielo con todos sus astros que me envuelve, etéreo, ilimitado. La tierra que me afirma: “aquí estás, aquí te tengo”. El cielo que me interroga: “¿en qué sueñas?, ¿a dónde quieres ir? “.


jueves, 13 de mayo de 2010

Serie "Pueblos" - Siesta en Purmamarca

(óleo sobre tela 40x50 cm)

Mujer de Purmamarca, en tu mundo
de polvorientas calles,
de sencillas casas de adobe,
bajo un cielo azul celeste,
al pie del cerro de siete colores.
Mujer de Purmamarca que tejes
con el arcoiris en tus manos,
telas, tapices, gorros, bufandas,
y acunas a tu niño en un aguayo.
El sol de la tarde te alcanza.
Descansa mujer, descansa.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Serie "Pueblos" - Ribeirão da Ilha

(cuadrípticos en óleo sobre tela 24x30 cm)

cómo recuerdo
la suave brisa del mar,
el sabor a sal.

lunes, 10 de mayo de 2010

Eternidad


(óleo sobre tela 50x60)


Llegamos al glaciar Perito Moreno y emprendimos el minitrecking. Comenzó a nevar otra vez. De pronto me encontré en un paisaje blanco matizado con azules intensos y la nieve cayendo lentamente, porque la nieve cae así, en cámara lenta, envolviéndome de manera suave y amorosa. Me sentí transportada, todos los demás habían desaparecido, silencio absoluto, lejos, muy lejos de este mundo. El tiempo, como todo lo que había allí, se había congelado. En un primer momento el único pensamiento que venía a mi mente era que tendría que plasmarlo de alguna forma, pintarlo, escribir, para que no se esfumara de mi mente. Sólo deseaba quedarme por siempre, envuelta por esos copos de nieve suspendidos en el aire que no dejaban de danzar. Inmenso paisaje blanco y azul que me susurraba los secretos que guardan sus montañas, su bosque, sus hielos eternos y cada recóndito lugar, imposible de vislumbrar, al que conducen aquellas grietas. Algo encerraba todo aquello, algo oculto, misterioso, me invitaba, insistía en revelarse ante mi. Visualicé finalmente la imagen de un amor entregándose por el infinito, fuera de todo tiempo y dimensión.

sábado, 8 de mayo de 2010

Serie "Mandalas"

(acrílico sobre madera 30x30 cm)

Dicen que dibujar, pintar o solo contemplar mandalas te ayuda para conectarte con aquel lugar de paz y silencio que reside en tu interior, con tu esencia.

También dicen que contribuyen a irradiar armonía.



Así que...

    cuando te sientas solo
    sin energías
    si hay algo que te desvela
    estás de mal humor
    o sientas que está todo perdido

    o no encuentres las palabras adecuadas para describir lo que te pasa...

tenés mis mandalas para contemplar, para que encuentres serenidad.
Y, si te animás, pintá nuevos mandalas y dejá brotar todo de tu interior.







viernes, 7 de mayo de 2010