domingo, 12 de septiembre de 2010

Caminos en acuarela

Este mediodía regresaba a casa como siempre. Mismo camino, mismo automóvil, la música sonando y mis pensamientos rumiando por ahí.

Un hecho trivial alteró la monotonía del viaje. Un atasco en mi camino me hizo detener la marcha para darle paso al vehículo que avanzaba hacia mí. Para mi sorpresa, el conductor se detuvo y gentilmente esperó a que yo pasara primero. Lo hice inmediatamente, no fuera cosa que se arrepintiera de semejante cortesía en los tiempos que corren. Por supuesto agradecí con el típico ademán que se hace en estos casos y diciendo gracias (como si fuera a escucharme…). Me respondió el saludo. Quedé sorprendida de tanta amabilidad. Hay gente amable, dije.

Ni bien llegué a la esquina, un auto, que parecía desarmarse en cualquier momento, casi me embiste al intentar girar repentinamente.Gente loca, dije.

A partir de ese momento me encontré jugando a calificar a todo conductor que se me cruzara. Gente apurada dije, cuando un auto blanco pasó como una estrella fugaz atravesando la calle a toda velocidad. Gente indecisa dije, cuando el del auto de adelante no sabía si avanzar o seguir esperando para cruzar la avenida. Gente, gente, gente… Gente molesta! fue mi última calificación para el vecino de enfrente que siempre deja su automóvil justo en la entrada a mi casa.

Gente desconocida terminé diciendo cuando detuve la marcha. Gente desconocida fue mi compañía en la soledad de mi trayecto y despertó esa tonta disposición que tengo para fantasear disparates.

3 comentarios:

  1. Hace tiempo que no entraba en tu blog pero al ver tu comentario en el mío, como agrade cimiento aquí estoy.

    Tus escritos, relatos, descipciones y anécdotas son encantadores. Tiene gracia y, a la vez, la ingenuidad de lo espontáneo. Es muy agradable el leerlos.
    Creo que ya te lo dije una vez, que al ir acompañados de tus acuarelas, son como un libro ilustrado de gran sensibilidad aunque me parece que te prodigas poco en regalarnos estas ceaciones llenas de sensibilidad.
    Saludos cordiales. R. Vicent

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  2. Podrás comprobar que en la cabecera de mi blog sigue todavía el texto de Guayasamín que un día bajé del tuyo. R. Vicent

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  3. Gracias Vincent! Me encanta que todavía siga en tu blog el texto de Guayasamín.

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