domingo, 6 de junio de 2010

Los comesebos y el chingolo

(acuarela sobre papel)

Nos encontrábamos en un paisaje desolado por la erosión del tiempo. Allí, sobre una enorme piedra, revoloteaban muchos pájaros de colores vibrantes. “Comesebos” se llaman, me dijo el guía, y dándome una masita, al segundo todos vinieron a comer de mi mano. Uno fue bastante audaz, apoyó sus patitas en mi dedo y se quedó un rato largo. Entre esos pájaros coloridos había un chingolo, pero los otros no lo dejaban venir. Repartí entonces la masita por toda la piedra y así comieron todos a la vez. El chingolo pudo acercarse aprovechando el alboroto y la distracción de los demás, y comió algunas miguitas.
Cuando me quise dar cuenta, todas las personas se habían ido. El guía tuvo que venir a buscarme.
Me pregunto qué hacía ese chingolito tímido, acaso postergado, entre aquellos pájaros de atractivos colores, tan diferentes a él.

3 comentarios:

  1. Hermoso Ana!! Me encantan tus relatos, me llevan a ese momento que describis tan detalladamente!!y que mostras tan bien en tu acuarela!!

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  2. Gracias por visitar mi Blog y animo para seguir con el tuyo que esta lleno de encanto e inspiracion en su contenido.
    Saludos cordiales . R. Vicent

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  3. Me ha gustado tanto el texto de O. Guayasamin que, con tu permiso, lo voy a incorporar a mi blog. Creo que expresa con profundidad lo que puede significa PINTAR...
    Saludos y gracias.
    R Vicent

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